viernes, 19 de enero de 2007

Teresa como maestra

Por Jesús Eloy Gutiérrez


Desde temprana edad, bien ganado tenía Teresa el título de maestra, ya que al destacarse en su arte, se le podría considerar como tal. Se le conoció como una profesora rigurosa y exacta, que procuraba que sus discípulos dominaran la técnica básica, la cual, como ella misma reconocía, se basaba en los principios que le enseñó su padre con los “quinientos ejercicios”.

En realidad, no hablaba de una técnica, sino que vencía los problemas adaptando las facilidades físicas de cada discípulo a las dificultades de la obra. Su forma de enseñar se basaba en el control absoluto de los dedos, una muñeca flexible y libre de tensiones. Todo esto combinado con un juego de brazos que le proporcionaba la fuerza proveniente de codos y hombros.

Cada nueva presentación, cada nueva obra en su repertorio, le permitió perfeccionar esa manera de lograrle sonidos al piano. Eso es lo que demuestra en los últimos años de su vida, cuando es destacable el grado de lucidez técnica y musical sólo permitido a los grandes maestros.


Ese conocimiento Teresa lo quiso legar a las futuras generaciones, por eso escribió el libro para una correcta ejecución del piano, titulado Possibilities of Tone Color by Artistic use of Pedals (Las posibilidades de matices en el uso artístico de los pedales). Esta obra publicada dos años después de su muerte por John Church and Company, gracias a su discípula Adelaide C. Okell, está compuesto de ocho capítulos en los cuales hace una resumida y sistemática explicación sobre las técnicas para el uso de los pedales del piano.


Aunque la mayor parte de su trabajo pedagógico musical lo desarrolló en Alemania, su faceta como maestra la inició posiblemente a sus quince años, cuando impartió clases en la academia de música creada por su padre en París. Luego, cuando se reinstaló nuevamente en Nueva York en 1916, continuó con la enseñanza en clases particulares, especialmente a alumnos avanzados. Entre sus discípulos directos, se cuentan sus hijas Eugenia y Teresita, Edward MacDowell, Han Kahn, Manuel Revenga, Ruth Payne Burgess y Egon Petri, Martha Milinowski y otros.


La influencia de Teresa no fue exclusiva hacia estos músicos, otros artistas han encontrado en sus cualidades la inspiración para mejorar su arte. En este grupo se ubica el músico chileno Claudio Arrau, en 1976, dijo: “Teresa Carreño cambió mi estilo. Cuando observé la soltura de sus brazos y la libertad de movimientos, adopté esa modalidad para siempre. Carreño ejerció importante influencia en mi vida artística”.

Durante su estadía en Venezuela, además de impartir clases, en 1886 propuso al gobierno del general Guzmán Blanco la creación del Conservatorio de Música y Escuela Dramática de alcance continental, el cual no se fundó por falta de recursos económicos.

2 comentarios:

Raphinyo dijo...

Felicitaciones.
Este trabajo biográfico sobre la genial Teresa Carreño me ha parecido excelente. Hace un repaso muy claro y coherente de su biografía, tiene la extensión justa que mantiene el interés hasta la ultima linea; y como es mi caso, me nueve a investigar y leer mas de esta figura histórica tan cercana a nosotros los músicos venezolanos.
Muchas gracias por esta pagina.

William Jones dijo...

I have a CDV by J. Gurney & Son, 707 Broadway of Teresa and in pencil is written in pencil, yours excrutiatingly gushing "Teresa Corenna.

Do you think this is her had cursive writing on reverse?
Thank you.
Bill
muspianojones@aol.com
www.alexanderkborovsky.blogspot.com