lunes, 4 de diciembre de 2017

La función del mago y la del biógrafo

PALABRAS DE PRESENTACIÓN

Por Luiz Carlos Neves

            Una de las funciones del mago es la de hacer desaparecer objetos y personas y volverlos a mostrar en un lugar sorpresivo para los espectadores… Si acaso juega a ocultarse, no es sino para volver a escena para pedir al público  la generosidad de los aplausos.

             Los biógrafos usan otro artilugio, deben desaparecer y no volver a escena, para así darle relevancia al biografado. Esa vocación de mostrar al otro a través de su ausencia es sin lugar a duda su logro mayor. Cuanto más ausente es el autor de la biografía, más presente el objeto de su revelación.

               Extraña manera de escribir.

               No obstante, eso es lo que el lector de la vida ajena desea. Si el biógrafo se mostrara más presente que el biografado, sería como pedir uvas frescas y recibir uvas pasas. O sea, no es malo, pero es la misma cosa en un formato distinto.

               Y cuando uno agarra el libro “ Para conocer a Teresa Carreño”, ¿qué ocurre?

              Si el lector va, por razones de tiempo,  a la parte final de la biografía encontrará las “Fuentes”, el manantial informativo en el que buceó Jesús Eloy Gutiérrez:

- Fuentes audiovisuales
- Hemerografía
- Manuscritos
- Obras de referencia
- Programas de espectáculos y eventos
- Tesis
- Sitios WEB

        La persona interesada en Teresa Carreño tiene delante de sí lo que el navegante y buceador posee en su barco: un mapa. La horizontalidad de la hoja cartográfica es la que permite la búsqueda vertical de pecios y tesoros.


        El historiador Jesús Eloy Gutiérrez al remitirnos a su lectura personal de tantas fuentes, muestra la grandeza de Teresa Carreño. Lo escueto del libro de ninguna manera se confunde con trivialidad. Es como un abrebocas de un festín. El primer plato, por su calidad, señala la calidad del banquete.

         Lo pequeño es una invitación a lo grande. De nuestra lectura, uno ve cuántas facetas tenía Teresa: cantante y directora de orquesta, compositora, pedagoga, escritora musical, y eximia pianista. La persona deseosa de profundizar su conocimiento sobre esa mujer genial puede escoger campos  variados del mundo de la música.

        El investigador, ante la seriedad de su trabajo, debe lidiar en campos distintos de la musicología, pedagogía, composición, etc.
        El creador puede realizar un corto o largometraje, documental o ficción, una novela, cuentos para niños o adultos, poemas, canciones, obras de teatro, letras para sus composiciones, arreglos, en fin, un manantial inagotable de posibilidades.

        El aporte de las ilustraciones es igualmente relevante, al permitirnos disfrutar de las imágenes de Teresa, de los documentos de época, hasta llegar a las fotos del Teatro que lleva su nombre, obra modernista de la arquitectura.

         En mis talleres de Escritura Creativa, he utilizado ese libro, como un trabajo serio al lograr poner en tan poco espacio, tanta información. Además, es una invitación a aprender a trabajar con la grandeza, de una mujer, en pleno siglo XIX y principios del siglo XX, en cuya vida no conoció la paz, pues las guerras estaban en América Latina, Estados Unidos, y por toda Europa en que ella estuvo. La obstinación creadora, virtud mayor señalada por el escritor Herman Hesse, es en Teresa Carreño, uno ejemplo de no-desfallecimiento ante los embates y combates de la vida.



        Es así, con mucha fiesta, que tengo el honor de presentar a ustedes la segunda edición de “Para conocer a Teresa Carreño”, qué muchas vidas tenga, para la música de la alegría, y  la alegría de la música.


        Saludos a Jesús Eloy Gutiérrez, a quien felicito por su logrado libro, y  a la Fundación Teresa Carreño, por lo certero de la publicación de esa obra indispensable.


Sala Digital Jacinto Convit. Museo de Ciencias, Caracas, 11 de noviembre de 2017. 
Feria Internacional del Libro de Caracas.


domingo, 26 de noviembre de 2017

Vuelve "Teresa Carreño, su vida, su obra", Conferencia-concierto con Mariantonia Palacios


 NOTA

Con la participación especial del violinista Anthony Vivas y la cellista Darlenys Zamora, vuelve la exitosa actividad didáctica y educativa de la pianista Mariantonia Palacios, luego de sus concurridas presentaciones en la Casa Boulton, Quinta El Cerrito y la Sala José Félix Ribas.

¿Quién fue Teresa Carreño? ¿Cuáles fueron las etapas más importantes de su vida? ¿Cuál es su legado? ¿Cuáles son sus composiciones más importantes?

Estas son algunas de las interrogantes que quedarán respondidas nuevamente este sábado 2 de diciembre de 2017 por la maestra Mariantonia Palacios, en esta actividad promovida por el historiador Jesús Eloy Gutiérrez, especialista en Teresa Carreño, y con el apoyo de la Asociación Cultural Humboldt, en el marco del año Centenario de la máxima artista caraqueña. Este mes se cumplen igualmente cuarenta años del traslado de sus cenizas al Panteón Nacional, y ciento sesenta y cuatro años de su natalicio.

En esta conferencia-concierto se le rinde un homenaje a esta eximia artista venezolana, a los cien años de su muerte, repasando algunos aspectos de su interesante y agitada vida, contextualizándolos e ilustrándolos con la interpretación de algunas de sus composiciones.

El programa está integrado básicamente por música de Teresa Carreño y autores contemporáneos de la artista venezolana. En el mismo concierto se interpretará el Romance para violín y piano dedicado al insigne violinista y compositor húngaro Edouard Réményi (Ede Reményi), quien fue gran amigo de Johannes Brahms y le inspiró a componer sus conocidas e interpretadas Rapsodias húngaras. El estreno de la pieza de Teresa se realizó este año en la Sala José Félix Ribas.


María Teresa Gertrudis de Jesús Carreño García (Caracas 1853- Nueva York 1917) fue sin duda una de las más grandes pianistas de la historia. No en balde sus contemporáneos la llamaron “La Walkiria del piano”, “La Brünhilde del teclado”, por la fuerza y pasión que imprimía a sus interpretaciones. 

Esa misma convicción y entrega total con la que tocaba se reflejó en todos los aspectos de su vida. Fue la Carreño una mujer con una voluntad férrea que se impuso en un mundo de hombres.

PROGRAMA
Teresa Carreño
Reverie Impromptu Op. 3,
Une larme Op. 5.
Impromptu,
Souvenirs de l’Angleterre Op. 16,
Mazurka de salón Op. 30,
La sommeil de l’enfant Op. 35,
Capricho No 1, Colección de piezas de baile,
Vals "Mi teresita" (versión para trío con piano)
Romance para violín y piano

Berceuse de Teresita Carreño Tagliapietra, la hija de Teresa

Lugar: Asociación Cultural Humboldt
Día: Sábado 2 de diciembre de 2017
Hora: 11:00 a.m.
Colaboración: 20.000 Bs.


Mariantonia Palacios
Pianista. Es Profesora Ejecutante de Piano desde 1982 y desde 1987 maestra ejecutora, especializada en el estudio e interpretación de la música venezolana.  Obtuvo los títulos de Licenciada en Artes en la UCV (1984), Magister en Musicología Latinoamericana (UCV, 1998) y  Magíster Artium (Universidad de Costa Rica, 2003). Además es profesora titular en la UCV, la USB y la UNIMET.
Fue  directora de la Escuela de Artes, del Coro del Teatro Teresa Carreño, de la Compañía Nacional de Ópera de Costa Rica. Actualmente coordinadora de la Maestría en Musicología Latinoamericana y del Centro Digital de Arte.
Por sus investigaciones y trabajos ha recibido premios y distinciones, tanto nacionales como internacionales: Premio Nacional de Investigación Musicológica “Rhazés Hernández López” (1998); Premio de Musicología Casa de las Américas (1999); Premio “Samuel Claro Valdés” (Chile, 2000); premios CENAL (2005); Premio Municipal de Música, Mención Investigación Musical (2009); Premio CENAL mención honorífica, colección textos universitarios (2010); Orden “José María Vargas” en su primera clase, UCV (2012).

Darlenys Zamora 
Violoncellista caraqueña. Sus estudios del instrumento los realizó  con Marek Gazjler, Germán Marcano y William Molina en el Núcleo de La Rinconada y en el Conservatorio Simón Bolívar, además de cursos magistrales con maestros invitados como Philippe Muller y Stefan Popov. Actualmente es integrante de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Es además Licenciada en Artes, Mención Música, de la Universidad Central de Venezuela.

Anthony Vivas  
Violinista caraqueño. Es miembro fundador de la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y del Grupo Coral “Camino y Voces” de Bello Campo. Ha recibido clases magistrales con los maestros William Naranjo y Stoika Milanova, entre otros. Como solista ha desarrollado una intensa carrera realizando giras por EEUU, Costa Rica y Cuba. Actualmente es integrante de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.


domingo, 5 de noviembre de 2017

Para conocer a Teresa Carreño

Por Einar Goyo Ponte
PALABRAS DE PRESENTACIÓN
Hacer historia y escribir la historia son dos asuntos muy distintos. Si comparamos sus procesos, quizás acordarán conmigo en que lo primero es más fácil que lo segundo. No es necesario ser héroe o criminal para hacer historia. De hecho, todos estamos constantemente haciendo historia, la mayoría de las veces, sin mover un dedo. Pero escribirla tiene unas exigencias muy particulares. Para escribir la historia hay que recopilar, organizar, investigar documentos, darles forma, estudiar un contexto y hasta una fenomenología. La historia de los sucesos y los hombres que los detonan, promueven o activan tiende a hacer perdurar en la memoria eventos u obras que generan consecuencias. Dos de ellas, al menos, muy notables y trascendentes: el momento presente y nosotros, sus habitantes.


En el terreno de la historia política o social, esas consecuencias cotidianas permiten con relativa facilidad las pesquisas y tareas que posibilitan la escritura de la historia. La historia de las artes requiere de los libros, las palabras, las obras plásticas, arquitectónicas, el testimonio de un ideario. En el caso de estas disciplinas humanas, el producto del artista suele ser el principal documento para historiar un devenir de carácter estético.
Pero, ¿saben qué es verdaderamente difícil? Hacer historia de la vida y la obra de un músico, porque su obra, su producto pertenece al terreno de lo intangible. La vida de un músico, ejecutante o compositor, requiere de un sonido, de aquello que efectivamente nos permita constatar su grandeza y trascendencia.
En Venezuela historiar la música es una disciplina particularmente difícil. Es proverbial la corta memoria de nuestra idiosincrasia. Quizás muchos de nuestros males presentes se explicarían por ese empecinamiento tan vernáculo de olvidar o desconocer nuestro pasado. Los caudillos mesiánicos se sustentan principalmente en esa ventaja. Como nadie recuerda lo ocurrido años o décadas antes, puede venderse con apariencia de novedad, de estreno y de panacea. Pues ese mismo conflicto de nuestra identidad reverbera cuando hacemos la historia de la música de nuestro país. Quizás en el terreno popular ese estigma se diluya al mínimo, pero en el de un personaje como Teresa Carreño, la figura que hoy nos convoca en este recinto, nos enfrenta con un involuntario interrogante: ¿cómo traducir a la expresión que sustentaba su vivir en el mundo, aquello que la motivaba? ¿Cómo reencontrar la esencia intemporal de la Carreño, más allá de sus amores, sus carencias, sus miserias, su fortaleza, su carácter, sino es a través de su música?
Y es que un músico es sobre todo su obra. Su vida puede ser intrascendente u odiosa, demasiado conflictiva o pasiva, pero su verdad, su materia perdurable, su más allá, que es lo que nos la aproxima a nosotros, es su música. Lo mismo podríamos decir de Juan José Landaeta, de Delgado Palacios, Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza, Antonio Estévez, Inocente Carreño o Antonio Lauro. Todo lo conocido y escrito sobre ellos se comprende, cobra sentido, amanece y se asienta en el presente de nuestras vidas cuando su música suena.
En el libro, en la investigación, que Jesús Eloy Gutiérrez, pone a nuestra disposición, en su segunda edición, y que promete ampliar para darnos un perfil cada vez más completo de la gran venezolana, pianista, mujer y creadora que fue Teresa Carreño, no se olvida nunca esa referencia o necesidad sonora: cada episodio de su vida lleva asociada una banda sonora que Jesús Eloy registra, enumera, comenta, y al final están las referencias con sus pautas rigurosas y documentadas. Eso que el libro no puede hacer: sonar, desgranar sus escalas o acordes, se prepara para que el lector desande un hilo de Ariadna musical que nos lleve de la oscuridad silenciosa del Minotauro a través del laberinto, a la luz de la música de Teresa Carreño, pues nos indica qué escuchar, dónde y cómo. Comparte con nosotros su dedicada, vigilante, incansable investigación.

Es una lástima que mientras escuchemos el repertorio que los pianistas de hoy nos ofrecerán, no podamos leer el libro de Jesús Eloy Gutiérrez. Si así fuera saldríamos de esta sala hoy, con un perfil de Teresa Carreño casi en tercera dimensión. Sabríamos de su infancia, de sus sinsabores, de su talento admirado y reconocido por los músicos y creadores más grandes de su época, de su estatura universal, y sabríamos cómo suena esa gloria, qué tonos mayores o menores, qué cromatismos, qué potentes octavas o qué delicados arpegios matizaron o representaron el alma de la artista entonces, mientras experimentaba la circunstancia vital, y entenderíamos a cabalidad su componente imperecedero, aquello que la hace merecedora de nuestra memoria, admiración y sincronización con nuestra vida y nuestro hoy. Entre la lectura del impecable texto de Jesús Eloy y la música que oiremos hoy en la calidez de la Maestra Gioconda Vázquez y sus alumnos, veríamos verificarse un milagro: sentiríamos la presencia viva de Teresa Carreño, oyendo/oyéndose, allí sentada entre nosotros.
Y la reconoceríamos.
Muchas gracias.
Einar Goyo Ponte.

30 de septiembre, 2017.
Asociación Cultural Humboldt, Caracas-Venezuela

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Conferencia-concierto "Teresa Carreño, su vida, su obra"

NOTA

Estreno mundial del Romance para violín y piano, obra que Teresa Carreño dedicó al insigne violinista y compositor húngaro Edouard Réményi.


¿Quién fue Teresa Carreño? ¿Cuáles fueron las etapas más importantes de su vida? ¿Cuál es su legado? ¿Cuáles son sus composiciones más importantes? Estas son algunas de las interrogantes que quedaran respondidas este sábado 23 de junio de 2017 por la maestra Mariantonia Palacios en esta actividad organizada por el Centro Documental del Teatro Teresa Carreño en el marco del año Centenario.


En este concierto conferencia en el que rendimos homenaje a esta eximia artista a los cien años de su muerte repasaremos algunos aspectos de su interesante y agitada vida, contextualizándolos e ilustrándolos con la interpretación de algunas de sus composiciones.
El programa está integrado básicamente por música de Teresa Carreño y autores contemporáneos de la artista venezolana.

El mismo se realizará el estreno mundial del Romance para violín y piano, obra que la Carreño dedicó al insigne violinista y compositor húngaro Edouard Réményi  (Ede Reményi), quien fue gran amigo de Johannes Brahms y le inspiró a componer sus muy conocidas e interpretadas Rapsodias Húngaras

María Teresa Gertrudis de Jesús Carreño García (Caracas 1853- Nueva York 1917) fue sin duda una de las más grandes pianistas de la historia. No en balde sus contemporáneos la llamaron “La Walkiria del piano”, “La Brünhilde del teclado”, por la fuerza y pasión que imprimía a sus interpretaciones. Esa misma convicción y entrega total con la que tocaba se reflejó en todos los aspectos de su vida. Fue la Carreño una mujer con una voluntad férrea que se impuso en un mundo de hombres.

Lugar: Sala José Félix Ribas
Día: Sábado 23 de septiembre de 2017
Hora: 4:00 pm.
Colaboración: 6.000 Bs.


Mariantonia Palacios (pianista)

Es Profesora Ejecutante de Piano desde 1982 y desde 1987 maestra ejecutora, especializada en el estudio e interpretación de la música venezolana.  Obtuvo los títulos de Licenciada en Artes en la Universidad Central de Venezuela (1984), Magister en Musicología Latinoamericana (UCV, 1998) y  Magíster Artium (Universidad de Costa Rica, 2003). Además es profesora titular en la UCV, la Universidad Simón Bolívar (USB) y la Universidad Metropolitana (UNIMET).
Fue  directora de la Escuela de Artes, del Coro del Teatro Teresa Carreño, de la Compañía Nacional de Ópera de Costa Rica. Actualmente coordinadora de la Maestría en Musicología Latinoamericana y del Centro Digital de Arte.
Por sus investigaciones y trabajos ha recibido premios y distinciones, tanto nacionales como internacionales: Premio Nacional de Investigación Musicológica “Rhazés Hernández López” (1998); Premio de Musicología Casa de las Américas (1999); Premio “Samuel Claro Valdés” (Chile, 2000); premios CENAL (2005); Premio Municipal de Música, Mención Investigación Musical (2009); Premio CENAL mención honorífica, colección textos universitarios (2010); Orden “José María Vargas” en su primera clase, UCV (2012).

Darlenys Zamora (violoncellista) 
Violoncellista caraqueña. Sus estudios del instrumento los realizó  con Marek Gazjler, Germán Marcano y William Molina en el Núcleo de La Rinconada y en el Conservatorio Simón Bolívar, además de cursos magistrales con maestros invitados como Philippe Muller y Stefan Popov. Actualmente es integrante de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Es además Licenciada en Artes, Mención Música, de la Universidad Central de Venezuela.

Anthony Vivas (violinista)  
Violinista caraqueño. Es miembro fundador de la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y del Grupo Coral “Camino y Voces” de Bello Campo. Ha recibido clases magistrales con los maestros William Naranjo y Stoika Milanova, entre otros. Como solista ha desarrollado una intensa carrera realizando giras por EEUU, Costa Rica y Cuba. Actualmente es integrante de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.



Recuerdan a Teresa Carreño con su música y sus compositores predilectos

Nota

Cinco generaciones de pianistas homenajean a Teresa Carreño en su Centenario

La Asociación Cultural Humboldt, bajo la promoción del historiador y especialista en Teresa Carreño, Jesús Eloy Gutiérrez, como parte de la programación en el marco del año Centenario de Teresa Carreño (1853-1917), se complace en invitarle a un recital de la pianista venezolana Gioconda Vásquez y sus alumnos de la cátedra de piano: Ismar Romero, Oscar Bustamante, Mario Reyes y Miguel Castro, donde cinco  generaciones hacen un recorrido por la música de Teresa y sus compositores predilectos.

El programa está dedicado a las composiciones de Teresa Carreño y de dos de sus compositores preferidos, Fréderic Chopin y Franz Liszt. Entre las piezas de la venezolana que se podrá apreciar se cuenta: Vals n° 1, Danza, Elegía n° 2, Un baile en sueños, Opus 37, La primavera, vals   Opus 35 y Mi Teresita, Pequeño vals, La cesta de flores, La nota falsa, Fantasía Opus 39, Mazurca de Salón Opus 30, Un sueño en el mar, Opus 28 y Una revista musical en Praga

Así mismo se interpretará la Elegía n° 1 Lamentos y Elegía n° 2 Al borde de una tumba de Chopin y el Soneto del Petrarca de Liszt. Igualmente se estrenará en este teatro el preludio Un adiós a Teresa de la maestra Gioconda Vásquez. El evento contará con la presentación del profesor y crítico musical Einar Goyo Ponte.

Asociación Cultural Humboldt
(Jorge Washington cruce con Av. Juan Germán Roscio, San Bernardino)
Sábado 30 de septiembre de 2017
Hora: 11: a.m.
Entrada general 7.000 Bs.
Estudiantes 6.000 Bs.
Con la compra de la entrada participa en la rifa de un ejemplar de la segunda edición del libro Para conocer a Teresa Carreño (2016).

A la venta directamente en la taquilla del Teatro o a través del 04145503277
Más información: 0212-5000464, asohumboldt@gmail.com

jueves, 29 de junio de 2017

Entrevista a Mariana Inés Gil, autora e intérprete de "Teresa Carreño, la pasión"


ENTREVISTA
Entrevistamos a Mariana Inés Gil, sobre el monólogo Teresa Carreño, la pasión. La idea de este encuentro es hacer el registro de lo que fue su experiencia creativa en torno a esta obra, a efectos de que se conozca más, sobre todo en este año que es el centenario del paso de Teresa a la inmortalidad. Su aparición ha sido avasallante, tanto por la historia que cuenta, como por la interpretación que hace la propia autora de la pieza. Se ha llevado a escena en los espacios de Banco Central de Venezuela, Celarg, Teatro Municipal de Valencia, Sala José Félix Ribas y PDVSA La Estancia (Altamira).
─ Lo primero que tendríamos que preguntar en este caso es: ¿cómo surge esa idea de la pieza, cómo surge esa primera motivación para acercarte a Teresa Carreño y por supuesto escribir una obra, concretamente una obra de teatro?
─Bueno, la idea surge por varias cosas, confluyeron muchos elementos allí, para que naciera Teresa Carreño, la pasión. En principio, bueno, yo venía haciendo teatro. El Teatro Teresa Carreño significa mucho para mí porque yo soy del interior del país, soy valenciana y como siempre lo digo en este espacio, a mí me han pasado muchísimas cosas. Yo venía a ensayar aquí (…) de la Juana Sujo este espacio me gustaba muchísimo porque era como mi espacio de cobijo, aquí incluso hacía siestas, etcétera, etcétera y siempre me llamó la atención la figura de Teresa Carreño, siempre.
Además, me daba curiosidad que la confundían con Teresa de la Parra. ¿Pero por qué te digo que confluyen varios elementos? porque yo tengo un tío además, que lo nombré mucho cuando presenté la obra en Valencia, que se llama Ramón Arturo Guevara. Mi tío es amante de las antigüedades, y mi tío en varias oportunidades me hablaba de Teresa Carreño. Y bueno allí también en una oportunidad le quise dar los créditos y dije incluso, te confieso esto ahora, que la obra había sido escrita a cuatro manos, eso lo dije cuando estuvimos en Valencia. Yo quería como reivindicar a mi tío, a un señor solo, soltero, sin hijos, amante de todo lo antiguo y para él fue como lo máximo estar en el Municipal y que la gente lo interpelara preguntándole sobre Teresa Carreño, eso es un segundo punto, mi tío.
El tercer punto, una vida apasionante como fue la vida de Teresa Carreño y que además me llamaba la atención porque en ese momento que escribí la pieza yo estaba pasando por un gran desierto. Después de esto,  surgió mi grupo que se llama Ageo Teatro. Ageo es un libro de la Biblia, un profeta que habló de la reconstrucción del templo y el teatro para mí es eso, la reconstrucción del hombre, la reconstrucción de todos los pedazos, allí, es un espacio sagrado, así como es la figura de Teresa Carreño.
Entonces bueno, empecé pues, digamos, a investigar un poco más y a escribir esta pieza en honor a Teresa, pero siempre digo que no fue escrita por mí, por qué, porque es ese refrán, yo no sé si dice Cuando Dios te lo da, San Pedro te lo Bendice, yo no sé cómo es la cosa, pero esto yo creo que fue Dios el que me puso a escribir Teresa Carreño, la pasión y otras cosas que escribí a posterior… Creo que fue Dios, porque todo se fue dando. El grupo, escribir la obra, el cómo se escribió, el cuándo se escribió y todo lo que pasó para llegar a lo que es ahora Teresa Carreño, la pasión e incluso Teresa Carreño In Memoriam, donde han participado otros artistas. Hoy se torna, no como una obra de teatro, sino como un espectáculo para rendir honor a la gran figura de Teresa Carreño.
─ ¿Cuánto tiempo te llevó escribir la obra?
─ (Risas) Eso es muy cómico, porque yo la obra si te lo confieso, a ti que ya eres, te considero muy cercano, yo recuerdo que arranqué a escribir la obra en una noche y eso después tuvo modificaciones…Fue de una sola sentada porque eso estaba ahí desde hace muchísimo tiempo. Cuando uno escribe, tú no escribes media línea, tú no escribes un parrafito, por lo menos así me pasa a mí, uno escribe y después eso va mutando. No te puedo decir un tiempo porque la verdad no lo recuerdo, sí recuerdo cuando me senté a escribir y tenía muy claro el comienzo y también tenía muy claro el final. Lo que no tenía muy claro en ese momento era el título de la pieza, eso llegó después.
─ ¿Cómo fue ese proceso de documentación para llegar a estructurar la obra?
Sí, bueno mira el proceso de documentación fue bien particular porque yo me fui a la Biblioteca Nacional y empecé a leer sobre Teresa Carreño, después me fui como loca por todos los lugares, porque yo quería tener para mí, que de hecho lo tengo, la biografía de Marta Millinowski. La buscaba y la buscaba, me iba a los libreros y preguntaba por todos lados, que bueno, esa me la leí completa, completica y la tengo ahí como mi libro de cabecera… Total es que un día Jesús, consigo el libro, me meto en una librería y era el último ejemplar… Dios mío, me quedaba casi que el dinero justo para comprarla y la compré. Como te digo, mi libro de cabecera, porque es uno de los que más releo, creo que en esa época, no en esa época ni siquiera te había conocido. Entonces fue todo como me documenté en la Biblioteca Nacional, incluso allí vi un video que lo hacía Lagoven, era algo que lo hacía, esta actriz, no recuerdo el nombre de la actriz que interpretaba Teresa Carreño. Yo lo vi en la parte de arriba donde tienen las cuestiones de las películas, los vídeos, la colección audiovisual y allí me fui documentando. Aparte de todo lo que buscaba, leía, las cosas que a veces mi tío me decía, pero yo no soy músico y la gente me decía, después que la obra estaba hecha, “¿Pero una Teresa Carreño que no toca piano?” Yo siempre decía “Ay Dios mío, verdad que tengo aprender a tocar aunque sea un poquito”, pero no me paré en eso, ni en otras cosas que para mí en ese momento eran un muro, sino que yo tenía el interés de tocar y de contar la vida de Teresa Carreño, una vida demasiado apasionante.
─ ¿Cómo hiciste para montarla por primera vez?
¡Guao! Con mucha hambre (risas) ¿cómo hice? El cómo se lo dejo a Dios, yo creo que los ángeles, los arcángeles y todas las fuerzas divinas que me ayudaron a montarla.
─ ¿Cómo fue ese primer montaje?
-Yo tenía ya la pieza escrita y empecé a ensayar en mi casa. Recuerdo que yo iba a Valencia y le decía a mi hermana Marianela, “mira Marianela, mira tengo esto” y me imaginaba, pétalos de rosas, pero no tenía, imagínate, ni pa’ rosas artificiales, ni pa’ rosas, ni nada. Me imaginaba pétalos de rosa que en alguna parte de la obra caían del cielo, eso en la parte que hablaba de La cesta de flores, después me imaginé eso al final. Muchos pétalos cayendo como del cielo y eran imágenes que se me venían a la cabeza mientras yo estaba tratando de montar la obra, yo sola y le decía a mi hermana “mira esto que se me ocurre, mira esto, acompáñame al parque”. Ella me acompañaba al parque los fines de semana, al que se llama Fernando Peñalver. 
Empecé a ensayar, pero luego mi hermana no pudo seguir conmigo, mi hermana menor, me dije, ”Dios mío, ¿cómo hago?” intenté buscar algunos directores, pero generalmente ¿cómo es el proceso teatral para los actores?; los directores, que ya tienen una obra de algún escritor te llaman para requerir tus servicios actorales, esto fue a la inversa, yo había escrito la obra y ahora estaba sola queriéndola montar, entonces no conseguía ningún director, digamos reconocido que pudiera avalar. Intenté trabajar con alguien, intenté darle la obra a esa persona para que me avalara,  y esas personas, no sé si no confiaron en el trabajo o querían hacer el trabajo, total es que querían un poco tomar la obra para ellos y yo me desmotivé muchísimo porque la productora ─no puedo referir su nombre─, la productora me dijo, “Mira, tú no estás preparada para hacer ese personaje, nosotros hemos leído lo que tú escribiste, eso es un personaje para una persona, una actriz de mucho peso, nosotros lo que podemos hacer es que la vamos a mandar a reescribir con un escritor porque tú no eres dramaturgo, el escritor “equis” que les escribía a ellos y luego tú te sometes a un casting o puedes estar como asistente”… Yo no dije nada porque muchas veces he silenciado, pero recuerdo que en el metro, cuando ella se bajó, me puse a llorar.
Luego le dije a mi mamá, “mamá que duro esto, yo no puedo creer que esto me esté pasando a mi” y me desmotivé porque no tenía nada pues, o sea, no tenía dinero para producir y mi idea era que esas personas me ayudaran a la producción porque no tenía recursos. Bueno, total es que un día, habían pasado como dos meses, un día me levanté y me dije, o algo me dijo “registra la obra y empieza a montarla como sea, llévala a donde sea porque es algo que tú escribiste” y así lo hice entonces, me averigüé cómo pude con el SAPI. Fui, averigüé todos los recaudos y registré la pieza.
Una vez en ese proceso seguí ensayando, yo estaba sacando mis últimas materias en comunicación social, una de esas últimas materias era lectura dramatizada, ya yo me sabía la obra de cabo a rabo y tenía la idea de cómo quería montar la obra.
Me pasa un poco esto cuando escribo algo, Jesús, te lo confieso, que es como que yo tengo una idea en la cabeza y es como que la veo desde afuera, por eso es que a mí me gusta tanto trabajar también desde afuera y aspiro algún día si llego a hacer cine, no solamente estar como actriz, sino del lado de afuera o como directora, como escritora, o quizá como docente o como coach de actores, no lo sé, porque es como que me imagino todo, yo creo que a todos nos pasa lo mismo, no me pasa a  mí nada más. Todos tenemos nuestra visión de las cosas, bueno el cubismo era eso, tú te paras en algún punto y vas a ver algo diferente, entonces cada quien tiene su visión, su visión para dirigir y bueno, a mí me pasa y estoy segura que nos pasa a todos, lo que pasa es que yo he sido arriesgada para contarlo.
Un poco para retornarte la historia, para contar y decir mira todos tenemos la posibilidad de hacerlo, vamos a hacerlo y yo me he arriesgado, total es que bueno, viendo mi última materia con Xiomara Moreno, había un chico allí que era el preparador y yo le dije un día, un muchacho muy, muy joven, le dije “mira, yo escribí una pieza, necesito a alguien que me monitoree porque yo quiero montarla” también me acompañaba mi amigo Niger Pereira, a quien siempre tengo que nombrar, porque mi amigo estuvo conmigo en todos los lugares en lo sucuchito en lo no sucuchito en los espacios convencionales y no convencionales. En fin, total es que le digo a este muchacho: “léelo por favor a ver si tú me quieres colaborar a monitorear”. En efecto el muchacho lo leyó y me dijo “no, pero esto no es una obra de teatro”, yo le dije “Bueno, mira si tu lo ves como algo más hacia el relato está bien, pero vamos a reunirnos y vamos a empezar a hacerlo para que tu veas lo que yo tengo y lo que yo quiero decir con esto” así lo hicimos y el primer montaje ya no recuerdo ni siquiera donde lo hici... ¡No! claro que recuerdo, lo hice en el Banco Central de Venezuela con repetición, ellos me pidieron repetir, y gracias a Dios, y así lo hice, luego ese muchacho pues, dejé de trabajar con él, también hubo pequeños inconvenientes allí y yo gracias a Dios, había registrado mi pieza y mucha gente sabía, ya todo el mundo sabía que yo la había escrito, gracias a Dios y que él había sido un monitor (…)
Montar Teresa no fue nada simple, fui a bares, vendiendo entradas, recuerdo que para el Teatro Municipal de Valencia, tenía que vender una cantidad mínima de 380, creo de entradas y era yo sola, porque ahí si estaba yo, sola. Le pedí la colaboración a un señor director llamado Henry Manganielo para que me hiciera las luces y bueno, yo pagarle sus honorarios pues, y yo vendía entradas de casa en casa, de puerta en puerta, a todos mis vecinos, me fui a las iglesias evangélicas, a las iglesias católicas diciendo: ‘miren tengo una obra, por favor padre ayúdeme a vender aquí, diga algo después de la misa’… Bueno, me pasaron cosas bellísimas, grandes testimonios que por eso yo digo Dios existe, los ángeles existen y uno se desespera, pero en este plano, cuando pones todo en manos de Dios, las cosas se te dan. ¿Qué hay que esforzarse? sí, la vida es esfuerzo porque las cosas no llegan de la nada, a Dios no le gusta la gente floja, Dios dice, y hay un refrán por ahí que dice “a Dios rogando y con el mazo dando” lo que quiere decir que hay que confiar, pero ese confiar es haciendo y la fe tiene que ser una fe activa. Así más o menos inició Teresa en los espacios, ensayando aquí, yo busqué espacios en el Laboratorio Ana Julia Rojas ensayando allí, ensayando en un huequito que hay por aquí que se llama “sala A  Teatro”. Ensayando en todos lados, como siempre pues, cuando no tenemos espacio, los grupos de teatro o las personas que somos, digamos, nuevos emprendedores, así arrancamos, a veces hasta en la calle.
─Excelente…
─Yo hablo mucho (risas)
-¿Qué es Teresa, la Pasión?, ¿qué buscas transmitir con la pieza?
─Varias cosas, la vida de Teresa Carreño en primer lugar, transmitir lo que le ocurre a un artista. Fíjate que a mí me encanta contar la vida de Teresa, yo sí quería contar la vida de un artista, porque ya estaba un poco cansada de ver obras de teatro que tenían que ver con personajes históricos, que tienen su gran valor, pero que se hacían como con una función muy particular, yo decía “Señor, yo no quiero esto”. Volviendo al punto, primero, contar la vida de Teresa, dos, exhortar a los artistas… Tres, hacer un llamado de atención al público… Cuatro, que la gente valore lo que fue Teresa Carreño en realidad, y las figuras históricas que ya casi no se recuerdan, sobre todo a las que casi no se conocen, entre ellas te puedo mencionar una fuera de serie, te hablo de Luisa Mota, una de nuestras grandes artistas, de nuestras grandes actrices de Venezuela.
Así ocurre con músicos, con escultores, con pintores y yo quiero seguir escribiendo en función de esos artistas que son desconocidos o que la gente ha olvidado, ha dejado un poco con el polvo arriba, es transmitir eso. La vida de Teresa Carreño y sensibilizar a la audiencia de lo que fue y lo que sigue siendo Teresa Carreño, como ser humano y como artista por su puesto y lo que representa para nuestro país, que sea un ejemplo, que las nuevas generaciones digan “¡guao!, fue un ejemplo de vida, un ejemplo de vida recta, un ejemplo de vida luchadora, un ejemplo de vida para todos los seres humanos y que todos en el fondo, los que habitamos en este plano, debemos convertirnos es en eso, en un ejemplo bueno de vida, para otros y para las futuras generaciones.
─¿Qué aspira Mariana Inés Gil de Teresa, la pasión?
─ Mira con Teresa Carreño, la pasión, primero que todo que recorra muchos lugares, hacer amigos (risas), eso es lo que Mariana aspira, quiero hacer amigos. Quiero hacer un espectáculo en paz, hacer un espectáculo con fe, hacer un espectáculo de la mano de Dios, hacer un espectáculo donde detrás del telón, antes de salir todos estemos orando, pero felices donde cada quien tenga su espacio, donde la gente se sienta tranquila, donde haya una confluencia, donde confluyan muchos elementos y donde todos los artistas que estén, se sientan como un solo vibrar, como un solo corazón latiendo, como una sola masa, eso es lo que Mariana Inés Gil quiere, un espectáculo donde todos los que confluyan se sientan bien.
Pero si tú me preguntas qué quiere Mariana, en el fondo, aparte por supuesto de presentar Teresa, dar a conocer la vida, yo como ser humano quisiera que después de presentar Teresa, quedar con amigos, porque es la mayor ganancia y es la mayor ganancia al alma, los amigos, y vibrar en frecuencia positiva con el otro, cuando eso no me pasa, a veces dijo “Señor ─porque somos humanos─ llámame a capítulo” porque hoy estamos y mañana quizás no. Entonces lo que quiero es que este tránsito en el que yo estoy pasando y en el que todos pasamos que se llama vida que además particularmente para mí ha sido intensa, intensa en todo… Que este tránsito sea bonito, no te niego que uno, como ser humano, a veces cae (…) Porque es normal, las relaciones humanas no son fáciles, hacer un trabajo de cualquier tipo actoral donde confluyen distintas personalidades,  personas, modos de ser, no es fácil, pero bueno, es llamar a capítulo y al final decir “bueno, Mariana que todo termine con una sonrisa, que todos se sientan cómodos, desde el que está más arriba que dirige, hasta el que barre, hasta el que te maquilla, porque todos somos un mismo sentir y una misma vida.
─ ¿Qué siente Mariana luego de interpretar a Teresa Carreño?
─ (Risas) Te voy a decir lo mismo que le dije a Jesús Alcívar “un gran hambre”. Después que termino, después que termino me queda un gran vacío, yo no te sé explicar la sensación, creo que era más fácil escribirla que contarla, yo se la escribí a Jesús Alcívar en la entrevista, me queda un gran vacío y en ese momento, fíjate que te lo cuento y lo revivo, es como que quisiera estar sola y salir corriendo, aunque siempre soy muy cortés con la gente y a las personas les digo “cómo están” el que quiera hablar conmigo pues, hablo con las personas, estoy pendiente, oye si alguien necesita alguna ayuda, pero en el fondo me queda un gran vacío, una gran soledad, unas grandes ganas de estar o con alguien muy cercano que me abrace en ese momento, bien sea mi mamá, o un amigo muy cercano como Niger, que me abrace.
Pero después me queda algo como, no te lo sé explicar, es como un gran cansancio, pero interior, y a veces no me provoca ni siquiera ver al público, es como si me quisiera meter en una cajita y que nadie me vea, es una sensación bastante rara. Luego cuando llego a mi casa, también, en una sensación de soledad bien grande, después como a las dos horas me da un hambrón, que me provoca comerme el mundo entero, siempre digo “Dios mío me provoca tomarme al rato como un buen vaso de jugo de fresa”.
Me recupero como al día siguiente o a los dos días, es como una sensación de soledad bastante grande y siempre pregunto, “¿oye, habrá quedado el público conforme?” porque uno trabaja para el público. Siempre le digo “Teresa, que tú, que tu memoria siempre descanse en paz, que brille para ti la luz perpetua, que se haya dicho, se haya contado tu vida, que el público haya conocido tu vida y sobretodo que el público la haya sentido, que haya quedado conforme. Te lo digo como actriz, tanto en Teresa como en otros espectáculos que he tenido, sobre todo si son de comedia, yo siempre digo “Señor, el público es lo principal, la gente viene, dispuso de un tiempo, oh padre que sea, que la gente se haya dado por servida”. En el caso de Teresa siempre digo aparte de lo que te digo,  que se haya contado su vida y haya quedado ella conforme, su alma pues, que descanse conforme.
─Una última pregunta: ¿cómo ves la figura de Teresa Carreño en el marco del centenario, que es justamente este año y Teresa Carreño, la pasión?
─ Bueno, mira, Teresa Carreño, la pasión quisiera en sus distintas modalidades seguirla llevando al público, sobretodo en este año centenario. A Teresa Carreño la quisiera ver, quisiera ver un gran busto de ella en el Teresa Carreño, un busto de ella completo en el Teresa, así como este busto que hay pequeño, quisiera ver el museo de Teresa de nuevo, quisiera ver el Teresa Carreño tapizado con cosas de Teresa, quisiera una ruta de Teresa, una ruta en donde, una ruta para niños, una ruta para ancianos, una ruta para jóvenes, una ruta donde haya de todo, desde música, baile, las distintas expresiones rindiendo tributo a Teresa Carreño. Así yo veo el Teresa en el centenario y en lo que no es el centenario, es decir, siempre veo estos dos días fundamentales, su nacimiento y su partida como días grandes, días en que esto sea realmente un lugar como lo que debe ser el Teresa Carreño, el lugar de cobijo de Teresa Carreño, el lugar de cobijo de los artistas, pero de verdad verdad.
Además, un lugar como una gran biblioteca, biblioteca no solamente de libros, una biblioteca donde los libros tengan vida, donde la gente tenga vida, donde todo tenga vida en honor a ella. No es posible que la gente pise el Teresa Carreño y no sepa quien fue Teresa Carreño, no es posible que haya gente que venga a presentarse y no sepan quien fue Teresa Carreño y eso tenemos que, como venezolanos, recobrar y hacer todo lo posible para que eso no siga sucediendo, no solo con el Teresa Carreño, sino en cada lugar que uno va.
─Algo más que quieras decir
─Darle las gracias a Dios, darte las gracias a ti por haber confiado, porque tú confiaste. Yo vine muchas veces aquí con Teresa Carreño, la pasión porque quería que se montara aquí. Cuando pasaba por el Hotel Alba que queda en frente, veía diciéndome: “bueno, Señor en tus manos está”. Así que te doy las gracias y a todos los que han participado en Teresa a todos, a todas las personas que han estado en este proyecto desde, con los que han funcionado, hasta los que ya no están, darle las gracias, porque por algo estuvieron y Dios dispuso que estuvieran y sobre todo gracias a Dios.
─Gracias Jesús
─Gracias
─A ti
Jueves 12 de enero del 2017, Teatro Teresa Carreño
Espacios abiertos del Teatro Teresa Carreño, detrás de la Sala Permanente Teresa Carreño.

Trascripción: Keiris Rodríguez Múcura

miércoles, 24 de mayo de 2017

El “Archivo Histórico Teresa Carreño”: Una de las colecciones del Centro Documental del Teatro Teresa Carreño



El archivo histórico de la artista venezolana Teresa Carreño (1853-1917) que se resguarda en el Teatro Teresa Carreño, forma parte del Fondo Documental de esa institución y está integrado por un valiosísimo número de documentos originales, tales como cartas, contratos, programas de mano, postales, telegramas, recortes de prensa y fotografías de la artista, así como buena parte de la documentación que sobre ella se ha generado en Venezuela entre 1917 y la actualidad.


De este conjunto documental, las cartas firmadas por Teresa como las que dirigían diversas personalidades representan una parte significativa del archivo para conocer al personaje y su época. Su valoración por los venezolanos, en los tiempos de la democracia, no pasado más allá de crear la Sala de Exposición Permanente Teresa Carreño, espacio dedicado a resguardar dicho patrimonio. Actualmente cerrado por el proceso de restauración de las piezas textiles, las que comenzaron a deteriorarse aceleradamente luego del desalojo de la Sala de su sitio original. Dicho espacio, no obstante, se torna insuficiente a la hora de divulgar la ejemplaridad de esta artista universal, que este año cumple cien años de su partida física.


Estos documentos forman parte de las pertenencias de la Carreño que llegaron a Venezuela por iniciativa de su discípula y primera biógrafa Marta Milinowski quien logró que el Vassar College de Nueva York los enviara a Caracas, a fin de que el Estado venezolano dispusiera de las mismos. Sin embargo, su destino fue incierto hasta 1987, cuando por las gestiones de Elías Pérez Borjas (1932-1993), entonces Director General del Teatro, pasan a formar parte de los archivos de la Sala Permanente Teresa Carreño, inaugurada al año siguiente. Dicha Sala estuvo bajo el cuidado del señor Arturo González Ubán (1916-2010), quien contribuyó a incrementar la colección.


En el año 2006, ante el panorama incierto en torno a la Sala de Exposición Teresa Carreño, los documentos de Teresa fueron rescatados por la Jefatura del Centro Documental e incorporados a su fondo documental, donde actualmente es una de sus colecciones más valoradas y resguardadas. Se encuentra disponible para su consulta por los interesados. Para la fecha se está llevando a cabo el inventario y catalogación de los mismos, cuya versión digital estarán disponibles en Internet a través del Sistema de Gestión de Información Digital del Centro Documental, que se desarrolla en estos momentos. Ahora solo está disponible en la Sala de Lectura del Centro Documental.